LUNERA…

En una noche como esta me entrego al inmenso cielo que me cobija… Hoy está especialmente limpio, despejado y con todas esas pequeñas luces que ahora mismo atraviesan mis pupilas y me hacen querer saber más de ellas… Igual que hace 36 años y que veinte… Y que 9 y como cada día… Juegan mis percepciones y me permito soñar… Allí tengo la absoluta libertad para expresarme… Soy la mujer que cree en el movimiento que a todos nos envuelve y aunque imperceptible, todo lo que me rodea me señala su fuerza y su imperturbabilidad… Entonces viajo para redimirme de errores y caidas… Viajo para chocar con todas esas estrellas que alumbran mis penas y silencios…
Agradezco todas estas noches estrelladas que celebran mis sueños y me hacen sonreir por todos esos colores que explotan en el alma… Y en esos espacios me reconozco y me celebro por todas las palabras que no sé combinar… Por todas las veces que cierro los ojos y me dejo deslumbrar… Por todo lo que ignoro y respeto… Por cada recuerdo que escondo en mis bolsillos y evito mostrar… Por cada pensamiento y anhelo que tengo para amar…
Profundo, majestuoso, estrellado y en absoluto silencio está mi cielo hoy… Observo sus brillos y delineo, armo y converso con mis constelaciones… He creado tantas y variadas… También sé que son inútiles… Pero cada noche me las invento en un universo de lo imposible, porque en mi locura todo es posible, y ahora dulcemente están a mi lado… Ríen y algunas de ellas resplandecen en mis ojos llenos de lágrimas…

Elsy Concepción

ESO…

“No busques más mi corazón; las bestias lo han devorado”.

Charles Baudelaire

Estaba tumbada boca arriba… Me acompañaban los anteojos y el móvil… Fuí y vine un par de veces… Allí me detuvo su nombre y sus palabras…
ESO había escrito… Era ESO y nada más…
Mis ojos recorrieron las líneas de palabras titilantes que lanzaban dardos… Sentí una inyección de sangre en mi cuerpo y el corazón explotando en interrupciones que hice desesperada para respirar… Mis manos temblaban y ya no pude sostenerlo… Estaba siendo presa de una tormenta interior que mi cuerpo no podía conducir… Puse mis manos en el pecho para hablarle al corazón… Cerré los ojos y le pedí socorro a todos los mios… Vengan a ayudarme… Vengan a ayudarme ahora… Vengan ya…
Recuerdo haber recuperado el móvil y tocado el teclado para hacerme presente… Para gritar y expresarme pero no pude responder bien… Una palabra y un emoticon pegado fue mi única defensa mientras leía y releía ESO… Históricamente siempre me ha ganado la cobardía… Fue allí que entendí que debía levantarme… Y lo intente buscando dentro de mis recuerdos el más duro de todos ellos… Metí las manos en ese baúl y comencé a buscarlo… Con desespero y con la respiración entrecortada… Todo ello mientras corría al baño y buscaba la temperatura del agua… Entonces desnude mi cuerpo para ayudarme mientras ubicaba el episodio que me ayudaría a hacer frente a ESO…
Entré a la ducha y dejé que el agua y sus temperaturas quemaran mi piel y la congelaran para sentirme una persona y no un manojo de nervios enredados y tirantes… Fueron minutos de caminar sobre lo inesperado… La crueldad de la sorpresa y un profundo dolor en el corazón que partió en pedazos el sentimiento y pisó mi alma… Entonces el agua hizo su trabajo… La sentí muy caliente en mi piel y luego muy fría… Comencé a llorar mientras el agua me abrazaba… Lloré tremendamente hasta secarme… Y fue allí donde saqué mi arma secreta… Era la primera vez… Nunca antes había vivido y sentido nada así… Y traje ese recuerdo que aunque repasarlo significaría un desgarro aún mayor, pero yo sabía que me podía ayudar… Entonces volví a esa habitación iluminada… Allí estaba él… Inmovilizado físicamente y bajo los efectos de ese especial coctel… Fijé su mirada y sus palabras que retumbaron en mi interior con dolor… Tenía que salir… Ellos me conminaron a dejarla mientras me despedazaba al caminar… Crucé el pasillo escuchando sus gritos y mi cuerpo ya no era mío… Se había quedado con él junto con mi corazón desgarrado de impotencia y soledad… Cruce a la izquierda para encontrarme con un universo de personas, médicos y pacientes que me rodeaban… Intenté atravesarlo… Intenté caminar firme y no pude… Me apoyé en la pared para avanzar mientras me ahogaba… Yo no sé lo que fuí en ese momento… Sólo sentía su voz gritando “no te vayas mami”… “No me dejes mami”… No avancé mucho y abracé esa pared… Puse mi rostro en ella para contener mis lágrimas y me abandoné…
Luego la luz… Una mujer se acercó… Me habló… Me encontre entonces con unas palabras… El aliento de quien te pregunta y busca apoyarte, ayudarte… Y así lo hizo me calmaron sus palabras… El ahogo dió paso a sollozar lentamente y controlar mi respiración… Sentí mis piernas y pude caminar y sentarne allí en el pasillo, pero ella ya no estaba ahí cuando mis ojos la buscaron a lo largo del mismo… Se había ido… Ya no estaba pero yo sí y había recuperado mis manos, mis ojos y mi pecho… Una pausa y otra me llevaron a releer todo de nuevo… Y fue allí que identifiqué todos los elementos que me hirieron tanto como ahora cuando exorciso esta experiencia…
Un eco retumbó en los cimientos de la mayor fuerza de este mundo que habita en mi corazón… Hoy he aceptado que para él era simplemente ESO…

Elsy Concepción

8 MIL CAMELLOS…

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Cuando he mencionado que estudié en Israel, los ojos de quienes me escuchan se disparan y brotan de sorpresa… Entonces empiezo a contar a la mayor brevedad cómo llegué, qué hice y cómo fue mi experiencia… Hoy después de tanto merodeo mental decido brindar mi experiencia en brevísimos resúmenes de cinco entregas… Creo que así estará bien… Y porque no encuentro otra manera de expresarme frente a la magnitud y el encanto de todo lo que dejó en mí… En este tiempo se cumplen 15 años de ese espacio en mi vida… Mi eterno agradecimiento lo expresó aquí… Así es…

ISRAEL – Parte I

A mis treinta y cuatro años la vida me tenía reservado un espacio de inflexión que no busque… No lo esperaba porque todo lo que me brindaba en el día a día, era lo suficientemente absorbente y excitante como para mantenerme enfocada y rindiendo al máximo en todas mis expresiones… Trabajaba en el Circuito Unión Radio como Jefa de Información y asistente de al menos 5 grandes periodistas y formadores de opinión… Tenía a mi cargo toda la estructura informativa del circuito con 23 radios en toda Venezuela… Corresponsales nacionales, internacionales, reporteros, locutores y anclas… También el equipo de redacción en dos turnos con un abanico de contenidos que empezaban en política y pasaban por economía, sociedad, cultura, deportes, sucesos, investigación e internacionales… Eran mis 18 horas diarias entregada a lo que siempre he amado, los hechos, las noticias… En ese tiempo también cumplía responsabilidades como corresponsal de Caracol Radio de Colombia y sus radios hermanas en Estados Unidos y Chile… La vorágine era parte de mi rutina, de mis sentimientos y mi vida… Y fue en medio de esa turbulencia que un día (viernes) me encontré tomando decisiones que comunicaría un lunes… Recibí una propuesta única para formarme lejos del ruido de mi tierra natal… Accesar a contenidos y experiencias reservadas para pocos porque así lo definió la oferta… Rendir y tener un determinado perfil fue supervisado por el Consulado Israelí quienes con una exaustiva rigurosidad debían conocer (me) a la postulada por el Centro de Noticias Unión Radio… Recuerdo perfectamente el espacio y las personas que durante una semana me evaluaron… Sólo un aspecto me dejaba sin palabras… Y era su detallado sistema de seguridad…

Sistema que a lo largo de toda mi vivencia fue haciendose increiblemente expedito, agudo, exquisito, y del cual no me permitiré ahondar por el inmenso respeto que merece semejante estructura… Soy una mujer con códigos y el respeto es el primero de ellos…

Fuí becada por el Estado de Israel para estudiar, conocer y aproximarme al complejo e histórico conflicto Palestino-Israelí… Un viaje de dos días hasta llegar al impactante Aeropuerto Internacional Ben Gurión, con una escala en la Madrid golpeada por los recientes atentados en la estación de trenes de Atocha…

Y allí estaba yo impregnada de la mayor de las curiosidades… Estudiar, conocer y vivir en un tiempo breve justamente allí, suponía más que un enorme reto, ciertamente un gran desafío… En ese pequeño punto de la geografía planetaria llamada Tierra Santa…

Elsy Concepción

CARAELIBRO…

“Las redes sociales son una trampa”. “El diálogo real no es hablar con gente que piensa lo mismo que tú. Las redes sociales no enseñan a dialogar porque es tan fácil evitar la controversia. Mucha gente usa las redes sociales no para unir, no para ampliar sus horizontes, sino al contrario, para encerrarse en lo que llamo zonas de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de su voz, donde lo único que ven son los reflejos de su propia cara. Las redes son muy útiles, dan servicios muy placenteros, pero son una trampa”.

Zygmunt Bauman

CARAELIBRO…

Fue concebido como un sistema resolutivo… Ha hecho de la vida una rebatiña entre lo real y lo ficticio… Se ha encumbrado con osadas teorías y conceptos para acordar que ciertamente es “el sistema”…
Para mi en cambio, ha sido la mayor licuadora de la que jamás pensé formaría parte…
Entré y no pasó mucho tiempo para que “el sistema” de hiperconexión me licuara y me hiciera una persona desperdigada en mil pedazos… Entregada a la vibración que caracteriza las pulsaciones del corazón y siendo huérfana de sentimientos malsanos, fue allí donde “el sistema” atacó…. Una flecha me atravesó el cuerpo y el alma… La marca, el fuego y el dolor quebraron mi humanidad… Hoy me reconozco como una persona con una inmensa cicatriz, envuelta en curetajes para seguir bombeando vida y sonreir al mundo como siempre y para siempre… Mi alma está lastimada… Es cierto… Me han lastimado en lo sagrado, en lo auténtico… Unos pequeñitos hilos la sostienen ahora y como cada día… Esa alma lastimada se esconde detrás de la luz de mi mirada… Se oculta en las sonrisas, los abrazos, en la alegría con que enfrento la vida y el inmenso amor a todos los que me rodean y confían en mis manos… “El sistema” sólo te permite estar activo o inactivo… No tiene, no sabe y no admite la conexión con la verdad y la virtud del alma porque opera en pequeñas imágenes ilusorias y arquetípicas que señalan y reducen manifestaciones del gran público… El público que no es concebido como seres humanos sino como elementos que siguen pequeños estímulos básicos, reaccionan y muy de cuando en vez aglutinan letras y frases…
No hay valor agregado en “el sistema”… Su valía es abordada desde la sumatoria de millones de “me gusta”… Mensual o anualmente un carpetazo te hace recordar las veces que estuviste pero nunca qué te hizo sentir vibrar… En él se revelan ante mis ojos espacios de ocio lúcidos para engañar, disfraer y mentir… Me pregunto cómo llegamos sin protección aquí… Cómo pude abrir esa puerta que sólo embiste mi rostro con la base del sistema… Cómo observar la destrucción de lo humano y ver cómo se celebra la misma entre teóricos y desacertados horizontes cognitivos… Cómo es que se pretende y se encumbran armas para que los individuos no se expresen sino que sigan consignas del engaño y la falsedad… Cómo pueden considerarse todas sus aplicaciones como el futuro predeterminado en un teorema de la evolución del hombre… De qué evolución estamos hablando cuando “el sistema” no permite la auténtica comunicación entre dos personas, dos seres humanos… De qué progreso social e hiperconectividad hacemos referencia cuando no hay construcción de un horizonte humano y las emociones son bloqueadas e ignoradas por su baja o nula rentabilidad… Los activos desplegan sus alas en pequeñas y medianas cuotas de poder y un séquito de aduladores descerebrados aplauden sin el más mínimo retorno de conquista pensante… En “el sistema” está prohibido pensar, dudar, escribir y expresarse con solidez… Ello puede acarrearte la sanción del ostracismo y el desprecio del dueño de pantalla… Y es allí donde la licuadora es letal… Miles de vueltas te marean y un par de cuchillas hacen pedazos tus opiniones, tus dudas, tus preguntas… Tus sentimientos, lo que sientes en el alma y también el amor… Sí… “El sistema” es una trampa…

Elsy Concepción

ELLA…!!!

“Hay algo en nosotros, en regiones muy oscuras, aferrado con uñas y dientes a la infancia y al pasado, a la raza y a la tierra, a la tradición y a los sueños, que parece resistir: la misteriosa memoria de nosotros mismos, de lo que somos y de lo que fuimos”.

Ernesto Sábato

La conocí integramente en mi temprana adultez de los veinte y tantos… La vida nos llevó a compartir espacios, alimentos y una montaña enorme de pensamientos… Si bien tengo bellos recuerdos de mi niñez con ella, fueron esos años de mi madurez cuando aprendí a sentirla…
Me acerqué desde el respeto y amor filial para luego amarla y admirarla profundamente con todo lo que ella dejó en mí sin proponérselo… Me educó y formó en pensamiento y me empujó a obrar… Sus manos me mostraron el rigor de sus convicciones al andar… Su inmaculado cabello blanco, brillante y lacio me dio la oportunidad de mimarla y extender conversaciones eternas de los dilemas de la vida cotidiana…
Ella iba y venía… Abría y cerraba puertas y ventanas donde los recuerdos y la vida se atravesaban entre risas y llantos… Sus pasos, sus elecciones, sus angustias y miedos… El amor y la compasión… Todo estaba allí… Me envolvía una gigantesca matrix de su mente defendiéndose a veces y otras entregándose al tiempo…
Y en medio de ese holograma de sus recuerdos aprendí a armar el puzzle de su vida… Un ejercicio que me llevó a comprender la naturaleza de sus acciones, el amor por sus hijos, sus nietos y bisnietos… Y su amor y respeto por Delfín, el viejo…
Atenderla, cuidarla, peinarla, bañarla, vestirla, mimarla y dormir a su lado se convirtieron en la mayor aventura de esos años para mí… Era mi muñeca grande… Comía de verdad y me enfrentaba a grandes verdades sobre la soledad y abandono que pueden experimentar aquellos que viajan en el tiempo y les cambia magicamente la hilaridad del cronos de 24, 48 horas… Una semana o tres meses… Y hasta décadas completas…
Me enternece el recuerdo de esas conversaciones y los ataques de risa que me producían su sinceridad y simpleza para definir los hechos, las cosas y las personas… La sabiduría popular siempre presente para sintetizar y enseñarme más allá de su experiencia…
A todas mis preguntas contestaba con canciones, poemas y situaciones vividas a las que me sume en sus viajes de desmemoria o memoria, mientras cada día yo también respondía a su: “…y tu quién eres mija…”
Que me desconociera muchas veces y muy pocas otras me encantaba, porque la tomaba de la mano para hacer mi juego y actuar para observar sus reacciones y adentrarme a sus hermosos pensamientos de bondad, dulzura y amor por las personas…
Pero también una constante me hizo respetarla siempre y en todo lugar… Entrar a mi habitación y encontrarla rezando el Rosario o dormida con éste entre sus manos me cambiaba el ritmo del día porque eran profundos momentos de quietud y paz… Escucharla repetirlo por la desmemoria era normal y no intenté corregirla ni convencerla de que ya lo había terminado porque el proceso que transitaba no requería de mi intervención… Yo estaba allí para sentirla en su humanidad siendo alterada por el peso del tiempo y de esa desconexión que la hacia encontrarse con Rosenda y Fulgencia (mis bisabuela y tatarabuela)…
Sus mundos eran también el mío… Su historia le daba sentido a la mía… Los lazos existen y sus significados están donde reposa el amor… Y fue allí desde donde me sostuve para aceptar que la apartaran de mi días… El ir y venir en el tiempo cobró impuestos en su humanidad doliente, con un corazón y rodillas desgastadas de tanto amar y apuntalar a todos los demás… Todo lo material le pesaba menos regresar a su infancia, a su pasado que era mi presente porque al compartirlo me permitía recrear esas emociones y aprendizajes… Me trasladó capítulos enteros de su maternidad y la fuerza de seguir adelante con poco o con mucho y hasta sin nada… Ella siempre sonreía y me hacía sonreir aún en sus silencios… Allí fijaba su mirada en un punto que yo no encontraba pero me permitía obvervarla… Sentía su quietud… Nunca le pregunté qué pensaba porque entendía su apartamiento como una pícara escapada a una de las calles de ese tiempo vivido… Ya vendrá me decía a mi misma… Y volvía del viaje ignorando por completo sus esfínteres, el hambre y el sueño…
“…Dónde están mis hijos…”, “…cobraste la pensión del viejo…”, “…de quién es esta casa…” y “…tú quién eres mija…”

Elsy Concepción

OTOÑO…

En este espacio de la vida transcurre el Otoño… Siempre es así acá… En cualquier trimestre del calendario siempre es al revés que al norte, aunque la Cruz del Sur puje por brillar más que cualquier otra constelación en este inconmesurable cielo, prolijo de estrellas y sueños…
Y hoy se engalana con una alfombra de nubes que cubre en toda su extensión a la majestuosa coordillera andina… Y lo hace muy bien desde el momento en que sólo nuestra fe en él puede abarcar semejante creación… Allí deberá ocultarse el sol en algún momento y desde la ruta 60 lo sabremos cuando el frío marque su mayor inflexión en horas de la tarde…
Ahora nos envuelve y podemos matizarlo con botas, poncho y gorro… La visual es un fantástico horizonte lleno de viñas donde el colorido otoño ofrece sus mejores brillos en tonos de hojas amarillas, naranjas y ocre, sin uvas y sin nada de sol…
Camino entre ellas buscando algún racimo de la vid ignorado y olvidado durante los últimos cultivos de tres semanas atrás… Me abrazo para juguetear un poco en medio de la espectacularidad que me rodea porque ésta vida frente a mí me hace sonreir y pensar en el cambio… No de la estación que vengo explorando hace 12 años, sino de lo que ayer me tenía encantada y lo que ahora hace lo mismo en mí…
Entonces dejo que la caminata me embarque a los recuerdos de la vida en mis otros 12 años…
De esas lunas acumuladas caminando y corriendo en el parque detrás de mi casa en la verde Sebucán… Al pie del Avila junto a toda la exuberancia que para mí fueron esos árboles que trepé… En los que me escondí y desde donde descubrí el amor por el aire mientras me columpiaba ojos cerrados bajo sus ramas, contaba hormigas y degustaba sus manjares…
Eran mis doce rodeada de absoluto verdor y desconocimiento que en otros lugares alguien podía ser y estar tan feliz como yo, pero rodeado de distintos colores…
Y es ahí dónde puedo ver y sentir cuánto he crecido… Ayer ese verdor ocupó mi tiempo y mis sueños, armando a una niña, una joven y una mujer amante del sol por alimentar a su manera, todo un jardín que año tras año significó la constancia, lo coherente de la vida y la seguridad en sus hermosas expresiones siempre verdes… Siempre vivas…
Hoy aprendo del cambio que desnuda todo a mi alrededor con hojas tricolores caídas y por caer… Ya no hay frutos pero allí están sembrados los vientres que en nueve meses vuelven a entregar inmensas alegrías a su cuidador…
Las diferencias entre todos mis doces son evidentes, palpables y me atraviesan limpiamente para sumar más de una cuenta, más de una sonrisa, más de un sueño…
Hoy me brindo por ello, dando lugar a que uno de mis pulmones trabaje sobre la oxigenación de esta sensibilidad frente a tantos estímulos que me atrapan… Caminan y bailan conmigo… Y solo puedo advertir que en este preciso momento estoy llena de amor…

Elsy Concepción

INTERACCIÓN SÍ… HORIZONTALIDAD NO…

 

Con sorpresa me encuentro con las definiciones de la comunicación en la virtualidad… La información sobre el papel salvador de las redes sociales y a los que se atribuye casi una gracia especial en los procesos de comunicación pública…

Las redes han resultado ser una herramienta en los procesos de aproximación a realidades y verdades distantes, geograficamente hablando; así como también de color ideológico y hasta dogmático…

Y aunque “todos” tengamos acceso a muchos puestos en el tiempo real, eso no significa que la comunicación es y/o sea horizontal… Porque una cosa son las interacciones (exponenciales) y otra cosa muy diferente es la respuesta en un solo nivel de información entre quienes se dirigen y viven en estos ávatares…

La cualidad horizontal la observamos en todo caso, como la posibilidad de respuestas efectivas en la retroalimentación… Y ello no es objetivable en las redes porque su diseño no lo permite… Subjetivamente cada respuesta se entiende como una lectura en una hiperconexión que hace viajar el mensaje sin que por ello exista el feedback que define procesos de comunicación de masas…

Elsy Concepción