DE LA NUEVA NORMALIDAD, A LA NUEVA NORMALIDAD…

«¿Qué es lo más difícil de todo?

Lo que parece más sencillo:

ver con nuestros ojos

lo que hay delante de ellos.»

Johann Wolfgang von Goethe

Entonces, qué es todo esto…??? Parece que empezó como un tema de salud… Y así lo conocimos… Una consecuencia no elegida… No deseada… No negociada… No equilibrada ni sospechada… Ahora impuesta bajo un paraguas que parece de protección e irreversible…

Te sigue sin haberla invitado y hoy genera el replanteamiento de si se trata de una transición para ir hacia una nueva humanidad…??? Y me lo pregunto porque no tengo claro eso de una interface entre un tipo de vida a otra…

En medio de la pandemia y viviendo más de 70 días en condiciones de una trastocada rutina, observo que el concepto no es nuevo… Se nos presenta maquillado de nueva realidad y como la alternativa a una forma de vida social, que no debemos ni se puede despreciar…

La Nueva Normalidad se mercadea entre el uso de elementos visibles como una mascarilla facial, el cuidado de manos por un gel alcohólico y la distancia entre dos seres con la precisión de 2 metros, y un sin fin de otros aditivos tecnológicos… Y sigo sin comprender dónde está lo nuevo…

Es porque entiendo… Porque he sentido cómo todas esas imposiciones ya convivian con nosotros… Con otros nombres, en condiciones y manifestaciones que no parecían muy claras, pero estaban allí…. No lo advertimos pero en el último tiempo ya se habían impuesto veladamente…

Por eso no me copa la Nueva Normalidad y su escándalo vivencial, existencial… Simplemente se ha disipado la niebla que la resguardaba… Ha quedado expuesta con sus torceduras, sus falencias y esa inmensa fuerza coercitiva de imposición…

Pero… Y cuándo empezó la Nueva Normalidad…??? Yo la he sentido desde el uso continuo que he hecho de las redes sociales… Sí… El sistema de una sociedad hiperconectada llegó a nuestras vidas con un gran potencial comunicativo haciendo brillar los espejitos de la masividad, la instantaneidad y la horizontalidad… Un mundo entero se plegó a las máximas de la oferta única e indetenible sobre la que poco o nada puedes renegar…

Y fue allí donde encontré las mascarillas que no permiten expresarte a plenitud… Hay una opresión disfrazada en no sé cuántas pequeñas figuritas que intentan reflejar lo único que no puede reproducirse, y llámese como se llame sólo responden al sistema integrado de algoritmos en diferentes escalas y alcance… Entonces en esa Nueva Normalidad tus sentimientos no son tuyos sino de un pequeño emoji que usurpa tus emociones proyectando una burda y obstinada instantaneidad que sólo ocupa un lugar sin espacio, sin raíces ni razón… 

Y es allí donde se produce el distanciamiento de persona a persona… Lo transitamos claramente día tras día mientras navegamos e interactuamos… Sí… Interactuamos y eso en ningun caso hemos de considerarlo como una auténtica comunicación…

El distanciamiento se expresa en una sórdida ilusión de acercamiento que en la habitualidad es repelente… En la sociedad hiperconectada es fundamental el distanciamiento porque así justifica su acción de interacción… Estar conectado no es estar presente, sino distanciado del o los sujetos…

Una manifestación clara de cómo nos hemos adiestrado para habitar y aceptar el distanciamiento… También para apropiarnos inconscientemente y sostenerlo para justificar las bondades de la hiperconexión… Enlaces continuos en un orden vertical porque la horizontalidad no existe cuando un sistema ordena, impone y supervisa criterios, sustancia, formas y colores…

Navegamos en un espacio lleno de configuraciones para secuenciar nuestros gustos e inclinaciones sin respetar la individualidad, tu identidad… Entras y sales a la existencia de las redes con la respectiva colocación del alcohol en gel que higieniza una entrada y movilidad… Son las actualizaciones de cada una de las aplicaciones sin las que puedes seguir activo…

Y todo esto no es bueno ni malo… Es… Existe y forma parte de nuestra vida social… Es la Nueva Normalidad a sus anchas y muy bien diseñada para hacernos creer que estamos comunicándonos a pleno, cuando en verdad sólo formamos parte de cientos de miles de enlaces..  Nos hace creer que todos tenemos oportunidad y espacios en el mismo nivel comunicativo… Y por último pero no menos importante, nos impone ser quienes no somos… El sujeto no es sujeto… Y por cada ser humano, por cada individuo que acceda al sistema hay una evidencia de la supresión de quienes somos en realidad… Porque en la sociedad hiperconectada nuestra humanidad es despojada, borrada… Un algoritmo usurpa lo que hay dentro de tí, lo que sientes, lo que percibes en tus cinco sentidos… Lo que piensas y lo que deseas… No existe quién eres, sino lo que un conjunto de enlaces y configuraciones te permiten hacer en un espacio y en un tiempo determinado…

Es la Nueva Normalidad la ausencia del ser… La ausencia de Libertad…

Elsy Concepción

Autor: elsyconcepcion

Licenciada en Comunicación Social con una especialidad en Información Internacional y Maestría en Relaciones Internacionales. Son temas de interés la política internacional, medio ambiente, seguridad global y hemisférica, y medios de comunicación en zonas de conflicto. Me define el corazón y todo lo que motive sus pulsaciones... Alma inquieta y cerebro ávido de estímulos... Hambre de lo bueno, de lo grande y maravilloso como un brote en primavera y resistente en invierno... Bendecida en la maternidad, con sonrisas, miradas que me siguen y me educan... Sintiendo al tiempo integrar mis suspiros y obrando para la mujer del espejo que todos los días enfrenta, con la mayor de sus sonrisas este espacio dentro del universo...

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: