MI FACEBOOK CARCELERO…

Vuelvo luego de una nueva sanción de siete días por parte de Facebook… Parece ser una nueva norma… Facebook me recuerda cada tres por dos que tiene el poder y lo emplea a fondo, de aislarme en la plaza… Que puede desaparecerme y hacerme aparecer cuando y por el tiempo que quiera, activando su algoritmo censor para aquellos temas y palabras que forman parte de la superestructura/sistema al que adhiere… Leo la sentencia en mi contra y en mi rostro nace una gran sonrisa que da paso a una inmensa carcajada cuando me recuerda el «historial» de mis delitos en la red social… Intentar publicar un video que mostraba el rezo del Padre Nuestro en Arameo fue el inicio de esta aventura de sanciones que me persiguen… Publicar un poema infantil y acompañarlo con una fotografía de niños jugando en la ribera de un rio promueve, según ellos, la actividad sexual infantil… Y me acusa de incitar al odio porque expreso mi pensamiento y cuestiono al comunismo, al socialismo, al populismo… Señalo y critico al peronismo, al separatismo catalán, al chavismo… Facebook me castiga muy especialmente por no adherir a las diferentes formas del neomarxismo progre global y por exponer abiertamente el horror y mi total rechazo al terrorismo islámico y palestino… Recientemente, identificar la fuente de información también pasa a formar parte de los posteos que Facebook no está dispuesto a tolerar…

Entonces se hace presente la enorme carcajada que sale de mi a todo pulmón, por las formas y el fondo de esta nueva embestida editorial de la plaza del señor Mark Zuckerberg… Llegan a mi mente todas esas publicaciones de horror de las cuentas activas de las grandes corporaciones del terror en el orbe… De la industria y marketing del narcotráfico, de la trata de personas, pedofilia, terrorismo y tantos otros contenidos de abominación… El valor en Facebook está puesto sobre las piezas no disruptivas y el entormo a convenir con los grandes ecosistemas del poder sobre el ciudadano… La dominación se plantea y se ejerce desde la minería de datos de la cual ya no podemos escapar y en el seguimiento de tus pasos, visitas, likes, comentarios, dobles perfiles, configuración y reconfiguración del muro para engañar y manipular… Todo está diseñado y es aplicado para reducir tus opciones, cruzar por su senda y oír sólo el trino de los repetidores sin razón ni consciencia…

El horizonte que desvela Facebook es el de la invisibilidad en la Sociedad Hiperconectada… Y tú decides tomar o no la pastillita azul… Pero yo hace mucho tiempo tomé de mi propios bríos para hacer frente al chavismo con Chávez en el poder… Tengo gimnasia para identificar y entender las acciones del verdugo venga de dónde venga. También me he formado por más de 25 años porque es en el aprendizaje donde puedo reunir criterios y aproximarme a los hechos y sus contextos. Estudiar e investigar es lo que más he hecho para hallar en esos espacios del conocimiento mi Libertad… Ser profesional me hace ser responsable… Ser responsable me lleva a madurar… Madurar me invita a ser constante y disciplinada en mis rutinas y objetivos… Pero el mayor valor viene de todas las veces que me he levantado en cientos de caídas para volverme a levantar y subir pendientes y cruzar copiosos cauces… Todos mis pasos, todas mis elecciones, las miradas, sus colores y matices, y todas mis sombras me pertenecen sin temor… Seguiré transitando la Sociedad Hiperconectada… Seguiré moviéndome en el enjambre… Seguiré en el laberíntico sistema que hoy presiona pensamientos, y conjugaciones verbales… Seguiré interactuando en la enorme plaza de Mark Zuckerberg con todo lo que soy… Y no importa donde te pares frente a mí, yo sólo puedo ser la mujer que soy, muy cerca de los jardines y el amor y bien lejos de los cerrojos y dictámenes contra la Libertad de Pensamiento y Opinión…

Y mientras plasmo sin pretensiones estas líneas, comparto palabras que Albert Einstein dijo alguna vez, y sobre las que cualquier persona debe y puede interpretar a su manera: “Intenta no volverte un hombre de éxito, sino volverte un hombre de valor.»

Elsy Concepción