ELLA…!!!

«Hay algo en nosotros, en regiones muy oscuras, aferrado con uñas y dientes a la infancia y al pasado, a la raza y a la tierra, a la tradición y a los sueños, que parece resistir: la misteriosa memoria de nosotros mismos, de lo que somos y de lo que fuimos».

Ernesto Sábato

La conocí integramente en mi temprana adultez de los veinte y tantos… La vida nos llevó a compartir espacios, alimentos y una montaña enorme de pensamientos… Si bien tengo bellos recuerdos de mi niñez con ella, fueron esos años de mi madurez cuando aprendí a sentirla…
Me acerqué desde el respeto y amor filial para luego amarla y admirarla profundamente con todo lo que ella dejó en mí sin proponérselo… Me educó y formó en pensamiento y me empujó a obrar… Sus manos me mostraron el rigor de sus convicciones al andar… Su inmaculado cabello blanco, brillante y lacio me dio la oportunidad de mimarla y extender conversaciones eternas de los dilemas de la vida cotidiana…
Ella iba y venía… Abría y cerraba puertas y ventanas donde los recuerdos y la vida se atravesaban entre risas y llantos… Sus pasos, sus elecciones, sus angustias y miedos… El amor y la compasión… Todo estaba allí… Me envolvía una gigantesca matrix de su mente defendiéndose a veces y otras entregándose al tiempo…
Y en medio de ese holograma de sus recuerdos aprendí a armar el puzzle de su vida… Un ejercicio que me llevó a comprender la naturaleza de sus acciones, el amor por sus hijos, sus nietos y bisnietos… Y su amor y respeto por Delfín, el viejo…
Atenderla, cuidarla, peinarla, bañarla, vestirla, mimarla y dormir a su lado se convirtieron en la mayor aventura de esos años para mí… Era mi muñeca grande… Comía de verdad y me enfrentaba a grandes verdades sobre la soledad y abandono que pueden experimentar aquellos que viajan en el tiempo y les cambia magicamente la hilaridad del cronos de 24, 48 horas… Una semana o tres meses… Y hasta décadas completas…
Me enternece el recuerdo de esas conversaciones y los ataques de risa que me producían su sinceridad y simpleza para definir los hechos, las cosas y las personas… La sabiduría popular siempre presente para sintetizar y enseñarme más allá de su experiencia…
A todas mis preguntas contestaba con canciones, poemas y situaciones vividas a las que me sume en sus viajes de desmemoria o memoria, mientras cada día yo también respondía a su: «…y tu quién eres mija…»
Que me desconociera muchas veces y muy pocas otras me encantaba, porque la tomaba de la mano para hacer mi juego y actuar para observar sus reacciones y adentrarme a sus hermosos pensamientos de bondad, dulzura y amor por las personas…
Pero también una constante me hizo respetarla siempre y en todo lugar… Entrar a mi habitación y encontrarla rezando el Rosario o dormida con éste entre sus manos me cambiaba el ritmo del día porque eran profundos momentos de quietud y paz… Escucharla repetirlo por la desmemoria era normal y no intenté corregirla ni convencerla de que ya lo había terminado porque el proceso que transitaba no requería de mi intervención… Yo estaba allí para sentirla en su humanidad siendo alterada por el peso del tiempo y de esa desconexión que la hacia encontrarse con Rosenda y Fulgencia (mis bisabuela y tatarabuela)…
Sus mundos eran también el mío… Su historia le daba sentido a la mía… Los lazos existen y sus significados están donde reposa el amor… Y fue allí desde donde me sostuve para aceptar que la apartaran de mi días… El ir y venir en el tiempo cobró impuestos en su humanidad doliente, con un corazón y rodillas desgastadas de tanto amar y apuntalar a todos los demás… Todo lo material le pesaba menos regresar a su infancia, a su pasado que era mi presente porque al compartirlo me permitía recrear esas emociones y aprendizajes… Me trasladó capítulos enteros de su maternidad y la fuerza de seguir adelante con poco o con mucho y hasta sin nada… Ella siempre sonreía y me hacía sonreir aún en sus silencios… Allí fijaba su mirada en un punto que yo no encontraba pero me permitía obvervarla… Sentía su quietud… Nunca le pregunté qué pensaba porque entendía su apartamiento como una pícara escapada a una de las calles de ese tiempo vivido… Ya vendrá me decía a mi misma… Y volvía del viaje ignorando por completo sus esfínteres, el hambre y el sueño…
«…Dónde están mis hijos…», «…cobraste la pensión del viejo…», «…de quién es esta casa…» y «…tú quién eres mija…»

Elsy Concepción

OTOÑO…

En este espacio de la vida transcurre el Otoño… Siempre es así acá… En cualquier trimestre del calendario siempre es al revés que al norte, aunque la Cruz del Sur puje por brillar más que cualquier otra constelación en este inconmesurable cielo, prolijo de estrellas y sueños…
Y hoy se engalana con una alfombra de nubes que cubre en toda su extensión a la majestuosa coordillera andina… Y lo hace muy bien desde el momento en que sólo nuestra fe en él puede abarcar semejante creación… Allí deberá ocultarse el sol en algún momento y desde la ruta 60 lo sabremos cuando el frío marque su mayor inflexión en horas de la tarde…
Ahora nos envuelve y podemos matizarlo con botas, poncho y gorro… La visual es un fantástico horizonte lleno de viñas donde el colorido otoño ofrece sus mejores brillos en tonos de hojas amarillas, naranjas y ocre, sin uvas y sin nada de sol…
Camino entre ellas buscando algún racimo de la vid ignorado y olvidado durante los últimos cultivos de tres semanas atrás… Me abrazo para juguetear un poco en medio de la espectacularidad que me rodea porque ésta vida frente a mí me hace sonreir y pensar en el cambio… No de la estación que vengo explorando hace 12 años, sino de lo que ayer me tenía encantada y lo que ahora hace lo mismo en mí…
Entonces dejo que la caminata me embarque a los recuerdos de la vida en mis otros 12 años…
De esas lunas acumuladas caminando y corriendo en el parque detrás de mi casa en la verde Sebucán… Al pie del Avila junto a toda la exuberancia que para mí fueron esos árboles que trepé… En los que me escondí y desde donde descubrí el amor por el aire mientras me columpiaba ojos cerrados bajo sus ramas, contaba hormigas y degustaba sus manjares…
Eran mis doce rodeada de absoluto verdor y desconocimiento que en otros lugares alguien podía ser y estar tan feliz como yo, pero rodeado de distintos colores…
Y es ahí dónde puedo ver y sentir cuánto he crecido… Ayer ese verdor ocupó mi tiempo y mis sueños, armando a una niña, una joven y una mujer amante del sol por alimentar a su manera, todo un jardín que año tras año significó la constancia, lo coherente de la vida y la seguridad en sus hermosas expresiones siempre verdes… Siempre vivas…
Hoy aprendo del cambio que desnuda todo a mi alrededor con hojas tricolores caídas y por caer… Ya no hay frutos pero allí están sembrados los vientres que en nueve meses vuelven a entregar inmensas alegrías a su cuidador…
Las diferencias entre todos mis doces son evidentes, palpables y me atraviesan limpiamente para sumar más de una cuenta, más de una sonrisa, más de un sueño…
Hoy me brindo por ello, dando lugar a que uno de mis pulmones trabaje sobre la oxigenación de esta sensibilidad frente a tantos estímulos que me atrapan… Caminan y bailan conmigo… Y solo puedo advertir que en este preciso momento estoy llena de amor…

Elsy Concepción

INTERACCIÓN SÍ… HORIZONTALIDAD NO…

 

Con sorpresa me encuentro con las definiciones de la comunicación en la virtualidad… La información sobre el papel salvador de las redes sociales y a los que se atribuye casi una gracia especial en los procesos de comunicación pública…

Las redes han resultado ser una herramienta en los procesos de aproximación a realidades y verdades distantes, geograficamente hablando; así como también de color ideológico y hasta dogmático…

Y aunque «todos» tengamos acceso a muchos puestos en el tiempo real, eso no significa que la comunicación es y/o sea horizontal… Porque una cosa son las interacciones (exponenciales) y otra cosa muy diferente es la respuesta en un solo nivel de información entre quienes se dirigen y viven en estos ávatares…

La cualidad horizontal la observamos en todo caso, como la posibilidad de respuestas efectivas en la retroalimentación… Y ello no es objetivable en las redes porque su diseño no lo permite… Subjetivamente cada respuesta se entiende como una lectura en una hiperconexión que hace viajar el mensaje sin que por ello exista el feedback que define procesos de comunicación de masas…

Elsy Concepción

YA NO IMPORTA

No importa lo oscuro que haya estado para mí… Lúgrube, sibilino y etéreo… No importa porque el fuego interior estuvo siempre para iluminarme, alumbrar mis pasos… No importa el olvido de mi nombre porque nunca lo perdí entre tantos adjetivos y rótulos que pronuncié para tí… No importa si con la tormenta caí mientras corría, porque mis rodillas aprendieron a aguantar los rayos y sostenerme con firmeza… No importa si al mirar al horizonte no reconociste la brisa que a tí se acercó… No importa si al desafiar el frío me cristalicé porque en el titiritar la magia me abrazó… No importa si el último color del arcoiris se difuminó porque el azul del cielo permaneció… No importa si tus huellas en la arena se evaporaron con el sol, porque en mi alma su estampa selló… No importan los labios cerrados porque cientos de sonrisas florecieron sin temor… No importa si la vida transcurrió porque un pequeño panal de abejas la endulzó… No importa cuántos sonidos perturbaron el silencio porque siempre hubo una canción… No importa si la noche pasó porque cada amanecer fue mejor que el anterior… No importa si el tiempo se expandió poque el hoy, mañana y siempre en mí se quedó… Ya no importa lo oscuro que haya sido para mí…

Elsy Concepción

TE ABRAZO !!!

 

TE ABRAZO…!!! Sí…!!! Desde el corazón y extiendo mis brazos mientras me acerco para recibirte… Hay calor y dulzura… Hay cariño y comprensión… Te brindo ese silencio del momento que sólo le pertenece al corazón… Y son esos latidos los que me aseguran que está todo bien…!!! A pesar de todo… A pesar de tanto… Aún con frío y en la soledad… Te abrazo convencida de mimarte y dejarte llorar… Segura de las risas y del profundo respirar… Abrazo lo posible construido desde ese maravilloso instante… Abrazo los ojos cerrados para sentir la vida en su esplendor y abrazo cada sueño que nace en esa transmutación…!!! Te abrazo para que cuentes conmigo y con mi amor… Te abrazo para asegurarte que el tiempo es aquí y ahora… Te abrazo viajando… Te abrazo soñando y te abrazo donde reina la calma para que cuando la inquietud y la duda pasen por la esquina, el calor de mis brazos fortalezcan tu mirada y brindes tu mejor sonrisa… Te abrazo…!!! Te abrazo hoy y lo haré mañana…!!! Porque siempre estaré para abrazarte… Y a pesar de la distancia, la ausencia y el dolor, yo te abrazaré mucho más… Y con mi calor forjaré una corona de suspiros para que nos abracen al pasar… Cierra los ojos ahora y siente mi abrazo de la noche y el amanecer… Sigue adelante mientras te abrazo… Sonríe entonces para volverte abrazar…!!! Quiero mimarte…!! Abrazarte…!!! Amarte…!!!

Elsy Concepción

LA INAGOTABLE ESTUPIDEZ

Sí la humana… La misma que según Einstein era vasta y expansiva… Esa de la que muchos renegamos y muy pocos asumimos que está con nosotros… Es nuestra y de nadie más… Porque están los que la ejercitan diariamente por sus actos y la colocan en una vitrina para hacernos creer que son tendencia… Que influyen a otros o peor aún, se auto abrogan innovadores y la estampan con una selfie «creativa» y/o en pelotas… Son los mismos pacificadores porque todo es paz y amor, mientras no toquen sus verdaderos intereses (y el bolsillo es lo primero)… El supuesto ejercicio de la Libertad en un mundo acomodado por las grandes fuerzas de la economía, el consumismo y la tecnologización hiperconectada… El pseudo del pseudo saltando en una pata porque alcanzó miles de «me gusta», en un sistema de reproducción de soldaditos de plomo, mejor dicho del plástico…
También estamos los estúpidos soñadores… Los que a fuerza de creer y sentir al otro empatizamos desesperadamente para intentar salvarlo… A los otros, al planeta y a nosotros mismos del movimiento, más no de la estupidez… Porque hoy todos sabemos que no basta con pensar, soñar y sentir al otro… Hay que ir a su encuentro… Buscarlo… Tocarlo… Hablarle… Escucharlo y mirarlo a los ojos… Sin embargo hacemos lo más confortable y light posible para no engancharnos esa mochila que implica ayudarnos en la razón y el corazón… Y todos los días, ella, sí, la estupidez humana gana espacios y simpatías en todos los órdenes vivibles en los tiempos que corren… Son tales nuestras fragilidades que no observamos la inacción y el silencio que nos rodea…
Y finalmente están los que nos toman y tratan como estúpidos porque necesitan ejercer su fuerza manipuladora sobre los inferiores, los más jóvenes o pasaditos de años, y hasta los más amables… Sostienen sus dulces sonrisas para ocultar el aguijón envenenado de sus frustraciones y desaciertos… Todo lo saben, todo lo pueden y todo lo quieren… Pareciera entonces que no se salva nadie y que la estupidez es muy humana… Hay una por cada uno de nosotros presentes en este dilema de la comunicación virtual donde todo vale y nada es verdad… Es probable que yo esté equivocada y siga siendo una estúpida… Pero Einstein no se equivocó… Se expande y crece tanto como ese universo sobre el que teorizó… Y así es… La estupidez humana… Inagotable…

RECALCULÁNDONOS

Hasta aquí hemos llegado parece dibujar el autor sobre nuestro momento… Sobre nuestros pasos y sobre todo aquello que edificamos alguna vez y no logramos sincronizar con la salvación… La del hombre… Sí la nuestra en medio de un mundo hiperconectado… Transmitiéndonos en íconos sin obedecer más que a la sensación… Marginando lo racional, destruyendo lo empírico y comprometiéndonos sólo con la satisfacción inmediata… Será que perdimos algo…??? Y si no perdimos… Qué ganamos…??? Está nuestra existencia determinada por ganar o perder…??? Vivimos en la globalización o transitamos por ella con un impermeable comunicacional… Yo me inclino por la primera… Estamos imbuidos, atolondrados y castigados por la autopista virtual de estímulos, elementos punzantes y neocomunicacionales… Todo vale, todo existe en una realidad que borra nuestra realidad identidaria… La imagen de un catálogo de signos se apodera de nuestra retina todos los días… Accionamos entre rostros con sentimientos muy definidos y nada compatibles con nuestra humanidad… Y ese espacio inmenso, vacío y portador de nuestras cumbres comunicacionales es cada día más expansivo… Infinito… El touch en una pantalla para «navegar» y creer que hemos doblado la línea del tiempo, porque interactuamos independientemente del registro de la Greenwich Meridiam Time… Hay una señal de la señal que nos lleva de la mano, que nos activa, guarda y comparte… Pero nunca llegamos al centro, a la virtud de la vida… Me lleno de prenguntas y entiendo que es hora de ir en busca de un poco de agua… Corresponde tomar un tiempo para leer a Zygmunt Bauman en su texto póstumo Retrotopía…

Elsy Concepción

MI PROPIA ARENA

El Tiempo, inmarcesible en mi pecho donde entra todo el universo… A veces pienso que pasa rápido y corroboro su impronta cuando veo a mis hijos… Han crecido tan rápido… Y no fue sino hasta ayer que los alimenté de mi pecho, que aprendieron a caminar dando tumbos y yo esperándolos al extremo de ese trazado… Todas mis noches velando su respiración y acomodando su frazada para resguardarlos del frío… Pero el Tiempo es seguro, contínuo y definitivo… Y me golpea fuerte cuando me miro al espejo y me encuentro con mis cabellos negros aún… Rizados y alborotados como siempre… Aún sin canas y enmarcando mi rostro de 48 años vividos largo, en esa línea que el tiempo ha guardado para mi… Entonces miro dentro de mis ojos y saludo a una niña de 8 años… Con sus manos y su vestido color crema… Y no puedo evitar sentirme absolutamente identificada con ella… Porque sigo teniendo sus mismos sueños… Sueños infantiles… Sigo apreciando y queriendo las pequeñeces y los caramelos que en su momento llenaron mi corazón… Amo las gomitas y los colores en una tienda de juguetes… Disfruto correr detrás de las mariposas que pululan en mi jardín… Caminar descalza, acurrucarme en la cama y cantar todas esas canciones que me hicieron y hacen vibrar, llorar; y tantas otras que me invitan a bailar…
El tiempo me sacude también… Con campanadas que me hacen regresar al 2018… Cargado, pesado, muy frío para mi gusto, de cambios, inmediatez biónica, hipnosis cognitiva y una lluvia de movimientos transversales… Atomizada mi mente de procesos ajenos y otros muy míos donde siempre, pero siempre se revela ante el resto la huella de lo que siento y pienso… El Tiempo es ese suspiro que emana de mi corazón en cada amanecer como el de hoy… Es el milimétrico parpadeo que regula la luz que me envuelve… Es esa flecha que me lleva, me empuja y me acerca al infinito… El Tiempo… Mi Tiempo es éste puñado de voluntad amorosa con el que la mujer que soy se muestra y respira frente al mundo, con un corazón pequeño y cargado de sueños…

Elsy Concepción

PARA EMPEZAR… SEMBRAR !!!

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La propuesta es simple… También es maravillosa… Sembrar los afectos, los vinculos y el amor como ejercicio de lo que estamos obligados a rescatar… En medio de las fuerzas que nos empujan en la posmodernidad… De lo líquido y hasta del evaporado paradigma del hombre y la posverdad, nos encontramos con la imperiosa necesidad de seguir… Seguir a dónde ??? Y cómo ??? La complejidad de lo inmediato y la presión que ejercen las atomizadas redes sociales sobre nuestras rutinas nos hacen revisar el camino… Muy cerca de la implosión… Sí… También condenados a conectarnos, a vincularnos… A estar y pertenecer a una de las capsulitas de las redes y la internet… Vamos y venimos a latitudes, realidades y deseos en un espacio con la velocidad de una reacción y un comentario… Y una ingeniosa imagen de doble percepción me recuerda bellamente la asignatura pendiente, que como ser humano y mujer de esta vida no voy ni puedo olvidar… Voy a amar y hacer crecer todos los vínculos de hoy y los que vengan a mí… Sembraré mi cariño, mi sonrisa y mis abrazos… Porque adhiero al concepto que dulcemente me invita a besar la vida y el amor…!!!